DINA BOLUARTE, UNA PRESIDENTA QUE TIENE MUCHO DE CUSQUEÑA

Incluso llegó a cursar la carrera de Enfermería en la Universidad San Antonio Abad del Cusco

Dina Ercilia Boluarte Zegarra es la nueva presidenta del Perú. Nacida en Challhuahuacho hace 60 años, la apurimeña tiene mucho de cus­queña, ya que vivió gran parte de su vida en la región imperial, es más, aquí llevó cursos en la Facul­tad de Enfermería en la primera casa de estudios de Cusco, Uni­versidad San Antonio Abad.

ARRAIGO CUSQUEÑO. Se sabe que la nueva presidenta del país llegó a la ciudad de Cusco apenas con 17 años, siendo así que se pre­paró para su ingreso a la univer­sidad cusqueña, donde estudió por el lapso de dos años y medio. Posteriormente su camino la lle­vó hasta la ciudad de Lima, donde cursó la carrera de Derecho en la Universidad de San Martín de Po­rres e hizo estudios de posgrado en esa universidad.

Trabajó como funcionaria en el Registro Nacional de Identifica­ción y Estado Civil como aboga­da y jefa de una de sus oficinas, cargos que ocupó desde 2007. En agosto de 2021 pidió una licencia a Reniec para poder presentarse en las elecciones generales de ese año ya que su cargo era incompa­tible con las funciones en el Ejecu­tivo al que postulaba.

VIDA POLÍTICA. Ha sido candi­data a la alcaldía de Surquillo, en 2018, con el partido Perú Liberta­rio. También participó en las elec­ciones parlamentarias extraordi­narias de 2020, con Perú Libre, sin obtener escaño congresal. Fue candidata a la vicepresidencia, durante las elecciones generales de 2021, por el partido Perú Libre, en la que la fórmula, encabezada por Pedro Castillo, ganó en la se­gunda vuelta. Asumió el cargo el 28 de julio del mismo año.

El 29 de julio de 2021, fue nombra­da y posesionada por el presiden­te Pedro Castillo, como ministra de Desarrollo e Inclusión Social del Perú. Mantuvo el cargo has­ta el 25 de noviembre de 2022, cuando presentó su renuncia como ministra de Estado.

PRESIDENTA. La abogada, que hasta hace unos días en­frentaba una acusación cons­titucional en el Parlamento, decidió asumir las riendas del Estado peruano luego que Pe­dro Castillo fuera vacado por incapacidad moral permanente tras un mensaje a la Nación en el que intentó cerrar el Poder Legislativo y ordenar la ‘reor­ganización’ del Poder Judicial y el Ministerio Público.

“Siendo consciente de la enor­me responsabilidad que me toca, mi primera invocación, como no podía ser de otra ma­nera, es convocar a la más am­plia unidad de todas y todos los peruanos. Señores, conversar, dialogar, como ponernos de acuerdo (es) algo tan sencillo como tan impracticable en los últimos meses”, señaló.